Cuando te quedás sin nadie, sin ruidos, sin risas ni amigos, es cuando realmente caes en la cuenta de lo que te pasa. Como ahora. Estoy sola con mis pensamientos y mi música, y ahí es cuando me atacan los malos pensamientos. "¿No ves que nadie te quiere?" "¿Todavía no te diste cuenta que te cambió por otra persona?" "Uh, sos una estúpida, dejá de molestar a los demás" "No servís para nada".
Esos pensamientos te destruyen, hasta el punto de hacerte llorar, y lo peor es que después te das cuenta que vos mismo te destruís.
No hay comentarios:
Publicar un comentario