En la sombra de los sueños
y en la oscuridad de los olvidos
te vi
En la orilla del río de las decepciones
te encontré
ay, nene, no te emociones
tu corazón, de todas formas, lo voy a romper.
Ahogado en el resplandor de la juventud
y con esperanzas, te embriagué
gracias por tantos mimos, te saludé
quiero sepas que algún día te amé.
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